Si, lo recuerdo muy bien, eran alrededor de las ocho de la noche del dia domingo 15 de enero de 2006. Me encontraba viendo un programa en la tele y tirando hueva (cosas habituales que hago en domingo... bueno, tambien lo hago el resto de la semana, pero se ve mas marcado cuando lo hago en domingo). En eso me decido a encender el boiler, para acostarme rechinando de limpio, jamas pense en el fatidico destino que me aguardaba.
Mientras tanto, en otro lugar de Queretaro, Juan Lopez, se encontraba en Av. Constituyentes, intentando dar una vuelta en U prohibida. Analizando en el minuto que tarda el semaforo en encender, si debia hacerlo o no, fue cuando se fijo atras y adelante, si algun agente de transito no se encontraba en las cercanias, craso error, la luz verde lo sorprendio y apresuro su conjetura acelerando y dandose "la vuelta prohibida", como de la nada salio un transito sonando su torreta y diciendole: "Auto negro obscuro, orillese a la orilla". Juan Lopez supo en ese momento, que las cosas se iban a poner muy mal.
-El parrafo anterior es irrelevante a la historia principal de este comentario, pero quize recurrir a la tecnica "Dan Brown", para jalar la espectacion del lector hasta el final, haciendolos que se pregunten: "¿Que putas tiene que ver eso con la otra historia?; aunque al final se den cuenta que es relleno y totalmente irrelevante-
Entonces, yo me dirigi al patio, y presuroso trate de encender el boiler. De repente, un rugido salio de el, acompañado de una pared de fuego azul. El instinto es mas poderoso que la razon, asi que sin razon aparente eche el rostro hacia atras y trate de sacar mi mano de ahi, pero mi tragico destino, estaba ya marcado.
Envuelto yo, en una nube de humo pestilente a pollos al carbon, de rosticeria de "El Cerrito" -para los que no lo saben: Apestan!-, me encontre parado a mitad del patio, asimilando lo que habia pasado. No sentia nada y no pensaba nada, instintivamente me dirigi hacia la seguridad de mi casa. Ahi adentro fui victima del peor de mis miedos: Las burlas de mis familiares.

Dramatizacion: En realidad nunca me rei, ya que no me causo ninguna gracia. Pero no me iba a estar tomando fotos de mi desgracia.
Fui hacia el baño a comprobar los daños, y con la firme conviccion de que fuera lo que fuera, iba a aceptar resignado mi cruel destino. Afortunadamente nadie grito: "Tooooooooooriiiiiitoooooooooo, porque te tatemaaaaaaasteeeeeeeeeeeeeee!", y al verme, pude ver que el hecho de no haberme rasurado en toda la semana, talvez me salvo de una quemadura grave, ya que toda la barba recibio el impacto del flamazo. Tambien pude constatar, que no iba a ser necesario ir al Hospital del Niño Quemado, ya que ni yo soy niño, ni tampoco me habia quemado... mas bien solo estaba sancochado a las brasas.
Mi piocha, aun cortada casi al ras, sigue conservando vestigios del accidente. Mis cejas, quedaron rebajas y peinadas. Y mis pestañas, me quedaron como niñito Dios de ranchito, de esos que se quedan con la mitad de pestañas, porque se las comen las moscas. El trauma quedara latente, en cada reunion en que mi familia este tirando cacayaca y a alguien se le ocurra decir: "... pero eso no es nada, te acuerdas del dia en que a Ivan le exploto el boiler".
I'm burned de por vida!!!!!!!!!!!!
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Agregado en el expediente de: La vida loca
Este wey dijo: Victor Ivan Mendez Castillo |