Me encantan esas personas de doble moral, porque luego emiten prejuicios bien cañones en contra de la gente "mala", que se van enredando poco a poco, en su propia telaraña. Si te pones a analizarlos y no entras en su juego, de hacerte sacar de tus casillas, es facil identificar el momento justo, para jalar esa telaraña y hacerlos que se asfixien solitos.
Unos hacen una salida digna y pues reconocen su error, y se callan. Otros se hacen los ofendidos y tratar de anular el recuerdo de la conversacion. Los menos, los que mas risa me dan, te echan un sermon en el cual salen exonerados de toda culpa.
Asi pues, me he encontrado gente infiel, hablando de amor; gente inflexible, hablando de tolerancia; gente incendiaria, hablando de respeto; gente fea, hablando -y repudiando- la fealdad. Muchos son los casos, y yo no entiendo porque enfrascarse en etiquetas tontas.
En fin, nunca he entendido al imbecil del ser humano, pero mientras logro entenderlo, tendre que seguirme divirtiendo. Quizas, despues de todo, yo tambien tengo doble moral y otros se rien de mi imbecilidad.
Gente en contra del sistema: 0.
Agregado en el expediente de: Escritos apocrifos
Este wey dijo: Victor Ivan Mendez Castillo |